Permite al Consejo Regulador adaptarse a la legislación vitivinícola vigente y a la nueva situación del sector Concede mayor responsabilidad a los operadores e implanta sistemas de control más eficaces y con mayores garantías para mercados y consumidores

El Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) publica hoy la resolución por la que la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural aprueba la modificación del Reglamento de la Denominación de
Origen León. El texto recuerda que desde que en el año 2007 se creó esta denominación de origen y
se aprobó su primer reglamento se han producido cambios significativos, tanto en términos legales
como técnicos, incluida la propia modificación del nombre protegido, al pasar la mención de de Tierra
de León a simplemente León, aprobada definitivamente en abril de 2019. Aunque ya sólo eso hacía
necesario aprobar una nueva normativa para esta figura de calidad, la modificación de la Ley de la
Viña y del Vino de Castilla y León por la Ley Agraria de Castilla y León, así como del Reglamento de las
Denominaciones Geográficas de Calidad Alimentaria de Castilla y León, que entró en vigor en enero
de 2019, permiten conformar la nueva normativa de la comunidad autónoma en materia de calidad
diferenciada, adaptada al marco legal de la Unión Europea.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen León había acordado la propuesta de nuevo
reglamento en su reunión plenaria de 19 de diciembre de 2019 y solicitó la aprobación de dicha propuesta a la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural con fecha 7 de enero de 2020.

Una de las cuestiones más determinantes de este nuevo marco normativo es la obligación de que
las denominaciones de origen vínicas de Castilla y León se acrediten en la Norma UNE-EN-ISO 17065,
para poder llevar a cabo el control y certificación del producto. Esta norma especifica los criterios
generales que debe seguir un organismo de certificación de producto para que sea reconocido a nivel nacional, europeo e internacional, como competente, y se acredite la extrema rigurosidad de sus
controles. La Denominación de Origen León está inmersa en este proceso de acreditación desde hace
años, redactando su Manual de Calidad y adaptando sus sistemas de control para alcanzar este reconocimiento que otorga ENAC (Entidad Nacional de Acreditación). Para ello ya dio un primer paso en el
ámbito técnico mediante la modificación de su Pliego de Condiciones, publicada en el Boletín Oficial
del Estado para oposición el pasado 21 de febrero. Ahora, con este nuevo reglamento, se adaptan sus
funciones y la estructura de su Consejo Regulador para cumplir con los principios de la norma 17065.

Además del cambio de nombre, el nuevo texto incluye novedades importantes que permitirán un
funcionamiento más ágil de la Denominación de Origen León y de su Consejo Regulador en un sector
complejo y altamente competitivo como es el vitivinícola. Uno de los aspecto más destacados es la
aprobación de las cuotas por la prestación de servicios públicos del Consejo Regulador, con lo que se
configura un régimen de financiación adecuado que hace posible el ejercicio de sus funciones
Además se actualiza el funcionamiento de los registros del Consejo Regulador —de parcelas de
viñedo y de bodegas—, lo que permitirá una gestión más eficaz de este importante instrumento de
control y una mayor implicación de los operadores mediante la declaración responsable
Se simplifica además el sistema de declaraciones para el control, tratando de disminuir en lo posible la burocratización que sufren las bodegas, aprovechando el régimen de declaraciones obligatorias
que ya presentan éstas. Con esta nueva reglamentación se pretende una gestión más moderna de la
denominación de origen, atribuyendo una mayor responsabilidad a los operadores y la implantación
de sistemas de control más eficaces y con mayores garantías para los mercados y los consumidores.

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